“EL MIEDO”, el mayor enemigo del hombre.

No hay enemigo más fuerte para el hombre que su propio miedo. Mientras haya miedo habrá barreras, mientras exista en tí el miedo no habrá algo nuevo por descubrir. El miedo es el sentimiento que puede ganar la batalla a cualquier ilusión del hombre. Te paraliza, te bloquea, te impide avanzar… Está en todos lados: Miedo al abandono, un nuevo proyecto de vida,  hablar en público, miedo a la muerte… Este último, a veces puede estar muy presente en un deporte, sin ir más lejos, en el que yo misma practico, “el Trail de montaña”.

trail-running

Hay dos tipos de miedo, el miedo racional o fundado, ese que necesitamos para huir en caso de un peligro evidente:

Huir de un animal peligroso, no tocar el fuego porque te puedes quemar, miedo ante un individuo que te amenaza con un arma…, Sin ese miedo iríamos por la vida de “valientes insensatos” retando a cualquier peligro eminente.

 

y luego está el miedo infundado o irracional, que es aquél que nos hace frenar en seco ante cualquier circunstancia que “creemos” puede ser peligrosa y, digo “creemos” refiriéndome a que es una falsa creencia instaurada en nuestra memoria desde años atrás, bien por nuestra educación, entorno o lo que sea.

tigre333

El caso es que nos hemos ido grabando y guardando en nuestro “disco duro”  a lo largo de nuestra vida, ciertos mensajes limitantes para cualquier fin o propósito deseado. 

¿A quien no le vienen a la cabeza recuerdos tales como: “No te subas ahí o te caerás”, “No toques eso o te harás daño”, “No hagas esto, no hagas lo otro o te pasará algo…?”. Esos mensajes se instauran en nuestro cerebro de tal forma que pasaremos de niños a adultos con ellos y, con los años se hacen mucho más candentes y reales para nosotros. Podría hablar en primera persona de muchos miedos y limitaciones originados por esas falsas creencias desde pequeña pero, en este caso concreto, me refiero a un miedo que sufrimos muchas personas, es el miedo a las alturas “Acrofobia”

miedo a las alturas

Bien, como decía, esto mismo es lo que sufro yo desde toda mi vida y lo que me impide disfrutar plenamente de los últimos dos deportes que he practicado en mi vida, MTB y Trail de montaña.

EXPERIENCIA PERSONAL:

Practicaba MTB, me gustaba mucho y disfrutaba hasta que me veía en la necesidad de pasar por ciertos sitios que solo para mi, y no para el resto de amigos, implicaba un miedo muy real a caerme, hacerme daño o incluso poder llegar a matarme. Cuando llegaba ese momento, mi cuerpo sentía reacciones físicas como temblor y ansiedad que me impedían continuar encima de la bici y me veía en la necesidad de bajar y pasar a pie. Esos miedos irracionales consiguieron que abandonara definitivamente este deporte para dejar de sufrir este tipo de estrés.

Seguidamente me inicié en el running, porque sentía más seguridad al pisar terreno firme directamente, pero claro, “la cabra tira al monte” y la montaña tiene algo que le falta al asfalto, “el contacto con la naturaleza” y, eso era algo que me aportaba el MTB y que de alguna forma mantenía esa pequeña llama encendida. Así que empecé a pisar corriendo la añorada montaña. Mientras veo tierra firme a mis dos lados todo va bien, pero si debo pasar por sendas estrechas con grandes precipicios a los lados, entonces se activa mi amígdala cerebral enviando el mensaje de peligro al resto de mi cuerpo. “Si paso por ahí quizá resbale y quizá hasta me mate”.

LA PREGUNTA:

Pero, ¿por qué solo lo pienso yo? ¿por qué mis compañeros pasan por el mismo sitio fácilmente? ¿Qué pasa dentro de mi cabeza…?, son preguntas que tanto yo como cualquiera que sienta empatía con lo que estoy diciendo, nos preguntamos en cada una de estas situaciones que se nos presentan y, las cuales nos generan frustración y a veces ganas de abandonar de nuevo el deporte.

RESPUESTA:

Mi cerebro relaciona la información que le llega mediante el campo visual, con las creencias grabadas en mi “disco duro” o” programa” de creencias instalado durante la trayectoria de mi vida en mi memoria. Es decir, mi vista le dice a mi cerebro que intento pasar por un lugar donde “podría” accidentarme en el supuesto caso de que me cayera. Pero ese “supuesto”, lo convierte en realidad y, tanto es así que me visualizo cayendo, siento real la caída e incluso soy capaz de hacerme una visión “como si de una película se tratara”, de todo el trágico suceso. Y todo en cuestión de nanosegundos. Inmediatamente mi cuerpo reacciona y huye del supuesto peligro de muerte.

EXPERIMENTO:

¿Qué pasa si al cerebro le quitas parte de información?

Anoche lo experimenté en primera persona. Hicimos un trail nocturno unos amigos y yo. Mi campo visual solo alcanzaba el metro de luz que daba mi frontal, A mi cerebro no le llegaba más información que esa, no había información de precipicios, solo un metro por delante de mí. ¿Qué experimenté?, que llegué al punto más alto del recorrido y, una vez allí, podría haberme sentado en cualquier roca para la foto como si  del sofá de casa se hubiera tratado. No sentí miedo a estar allí arriba sentada como he experimentado tantísimas veces,  porque no veía a mi alrededor, por lo tanto mi cerebro no valoraba el peligro por ningún lado, no tenía información visual y no podía tirar del archivo de “miedos irracionales o falsas creencias”.

f5afba07-facc-46f5-bb61-e3719706246f

CONCLUSIÓN:

¿Tendríamos que ir con una venda en los ojos por la vida para no sentir miedo?

Es broma, no podríamos, más que nada porque chocaríamos en bastantes ocasiones, pero lo que sí es cierto es que ante la misma realidad, dependiendo de nuestras creencias fijadas durante años, lo mismo, la misma situación o el mismo lugar, puede ser bien distinta de una persona a otra. Donde mi vista envía un mensaje de peligro a mi cerebro, para otra persona, le puede suponer una experiencia brutal.

Amigos, no soy la primera en decirlo, tampoco seré la última, os puedo asegurar que lo vais a escuchar millones de veces en vuestra vida: “Todo está en tu cabeza. La magnitud del peligro está en la forma de interpretarlo cada uno por individual. No se mide, como tampoco se mide el valor. En ambos casos, nosotros tenemos el poder de hacerlo más grande o más pequeño”.

Lo que está claro es que no pienso dejar de hacerlo y de luchar contra esas falsas creencias _ EN TODOS LOS ASPECTOS DE MI VIDA_.

“Si alguna vez en tu vida tienes que taparte los ojos, o esperar a la noche para cruzar un puente sin miedo, hazlo, pide a alguien que te guíe y mire el camino por tí. Llegará el día que lo pases con los ojos bien abiertos y al otro lado, alguien aplaudirá tu valor”.

Hasta la próxima amigos.

 

 

Un comentario sobre ““EL MIEDO”, el mayor enemigo del hombre.

Agrega el tuyo

Responder a Ana Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: